miércoles, 7 de octubre de 2009

Mi confrontación con la docencia

Soy Ingeniero Industrial en Electricidad, me inicié como maestro trabajando para el Instituto Mexicano del Petróleo como instructor en cursos de capacitación a los trabajadores de PEMEX en la Ciudad de Villahermosa Tabasco, tarea difícil para un recién egresado de la carrera, ya que me enfrentaba a la experiencia laboral de los trabajadores y a los comentarios como “que me va a enseñar este chamaco” y lo más difícil era la parte práctica puesto que era lo que ellos “dominaban” pero les pude comprobar la importancia de los conocimientos teóricos y al final salía avante en cada curso-reto que se me presentó, lo cual le tomé cariño a la docencia.

Posteriormente me voy a realizar una Maestría en Aplicaciones Industriales a la Ciudad de Torreón Coahuila de la cual soy candidato al grado, puesto que se me presenta la oportunidad de laborar en el Cbtis 251 de Santiago Tuxtla como fundador del plantel y de esto ya hace casi 17 años.

Como la gran mayoría de los planteles, iniciamos de arrimaditos en una secundaria durante 3 años aproximadamente, inicié mis labores como jefe de Servicios Docentes (lo que sobraban eran los puestos), nos repartimos las asignaturas de nuestra primera generación como pudimos tratando de ser congruentes con el perfil de los docentes con los que contábamos, así que se podrán imaginar como salió esa primera generación (tres grupos con 120 alumnos aproximadamente).

Así que era en ese entonces una sensación agradable el poder formar académicamente alumnos del nivel medio superior, ya que quizás por ser un número reducido de alumnos mientras estuvimos en la secundaria se podía dar mayor acercamiento con ellos y sus padres, ya que era muy sencillo reunirlos y proponer ideas que normalmente se concretaban sin problema alguno.
Siendo solteros todos los docentes que iniciamos en el plantel, nos pudimos dar el lujo de dar muchísimo de nuestro tiempo extra, dar clases de apoyo los sábados, asesorías en todo el día, formar equipos de todas las disciplinas, etc.

Nuestro director nos capacitaba hasta donde se podía, y recuerdo un curso-taller que nos abrió camino en la enseñanza ya que en él nos enseñaron a utilizar todos los recursos de los que disponíamos en esa época y mi labor docente me encantaba, me sentía muy satisfecho de lo que hacía incluso elaborar los famosos plan clase nos hacía reflexionar sobre lo que enseñábamos y nos permitía no improvisar en nuestras clases.

En general me sentía tan satisfecho de mi trabajo que me vendieron el eslogan de “no importa lo que ganes siempre y cuando trabajes en lo que te guste” y créanme que eso ya lo dejé de sentir desde que en mi familia aumentan cada vez más los gastos y ese 40% que nos quitan a los de esta zona económica ya comienza a pesar demasiado (o acaso trabajamos o nos exigen menos que los que están al 100%?).

Hoy, hoy ya no siento lo mismo, y lo peor que ahora me siento mejor preparado, actualizado, tengo la Maestría en Enseñanza de las Ciencias, el diplomado en Competencias Docentes, curso tras curso de los Ejes de la Reforma, Reforma integral, me he capacitado en asignaturas que no había impartido como en Mantenimiento Preventivo y Correctivo de Computadoras, Administración de Redes y ahora me siento más insatisfecho con mi labor docente, cuando todo esto que he hecho por mis alumnos lo veo reflejado en un máximo de 5 alumnos a los que veo esa chispa de interés, pero los que me preocupan son los otros 45 descarriados, será tanto que queremos retenerlos que ya los tenemos a la fuerza y a pesar incluso de la necedad de los padres? Una más de mis expectativas con esta Especialización es volver a tomar aire para arremeter con más ímpetu en la labor docente.

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